Thursday, October 12, 2006

"Second Life"

Te levantas para trabajar a las 7 de la mañana. Todavía es de noche, pero te toca tragarte un atasco de a coche parado. El feo de tu jefe te echa la bronca por llegar tarde y, después de suplicar por tu empleo, tomas asiento para enfrentarte a un día más de trabajo. Tus compañeros son tan feos como el jefe. Para empeorar las cosas, al volver a casa te encuentras a tu mujer con una camisa de hombre que jurarías que no es tuya. No, tu vida no te gusta nada, pero ahora hay una alternativa a la soga: "Second Life", la oportunidad de ser alguien distinto aunque sólo sea en un país poligonal alojado en los servidores de vete tú a saber dónde.

"Second Life" es un mundo tridimensional online, construido por los propios usuarios, donde cualquiera puede construirse un alter ego a la carta. El resultado depende de las propias aspiraciones y, cómo no, del desembolso económico que esté dispuesto a hacer, pues la economía del juego se basa en el intercambio de dinero real por lindon dólares (dinero virtual). Sin embargo, cualquier usuario con talento empresarial puede llegar incluso a ganar dinero real del mismo modo.

"Second Life" también se está convirtiendo en un espacio donde diferentes empresas han extendido sus actividades, como es el diario "Señales" o la CNet News. Con casi un millón de habitantes moviéndose e interactuando, es inevitable que esté consiguiendo convertirse realmente en un mundo dentro del mundo. Se trata de un concepto viejo, que ya propuso hace diez años, con cierto pesimismo, el escritor Tad Williams en su estupenda "Otherland".

Dicho todo esto, eso de "Second Life" parece ser una cosa de lo más interesante. Lamentablemente mi breve experiencia con este mundo virtual no podía ser más descorazonadora. Después de una aburrida creación de personaje y de intentar hacerme con los toscos controles, me encontré perdido en una ciudad sin ninguna misión determinada, rodeado de otakus disfrazadas de gatas y de monigotes con pelos estrafalarios. Dediqué un par de horas a pasearme por ahí e intentar entablar contacto con la gente, pero al ver que era ignorado automáticamente me dediqué simplemente a pasear hasta que me venció el tedio. Tras intentar sin éxito robar un coche que estaba mal aparcado, me dediqué a ahogar a mi personaje en un río, pero resultó ser inmortal. Después utilicé la función de "volar" para subirme a lo alto de un rascacielos, y allí practiqué el salto del ángel. Mi personaje se sacudió el polvo y se volvió a poner en pie. Un saltito de nada. Acto seguido desinstalé el programa con una sonrisa de poker, inicié "Guild Wars" y viví algunas aventuras con un par de amigos. Es un simple juego online, con muchas menos pretensiones, pero al menos pasé un buen rato de sana diversión sin sentir que estaba desperdiciando la mañana.

Y es que "Second Life" debe verse como una nueva manera de comunicarse, un híbrido entre juego online y chat. Me resulta difícil que alguien pueda sentirse realizado o tener una "auténtica" segunda vida satisfactoria dentro de un mundo de cartón piedra de funcionamiento tan poco amigable. Me parece interesante la propuesta del programa, pero técnicamente no puede ponerla en práctica de una manera satisfactoria. Es tan sencillo como que, por mucho que puedas interactuar con el entorno, realmente el usuario no tiene objetivos reales que cumplir. En este sentido me parecen muy superiores los mundos del citado "Guild Wars", "Ultima Online" o "World of Warcraft". Sí, sólo son videojuegos, pero ¿quién quiere una segunda vida tan vulgar y mundana como la "auténtica"? Personalmente no me atrae nada la idea de sentarme en un sofá virtual y mentirle a un desconocido sobre mi vida sexual. Si me tengo que forjar un avatar, prefiero ser un fibroso paladín de mundos fantásticos. Y así olvidarme por unas horas, a base de salvar doncellas con el filo de mi espada, de mis indeseables michelines.

1 comment:

TecnoUcam said...

Habría mucho que decir respecto a si la gente tiene o no objetivos reales en SL (en el momento en el que la gente y empresas se gastan "pasta" de verdad fíjate si no hay objetivos) y si puede hacer cosas que la vida real no le permite (como tú mismo referencias, las empresas tienen nuevos espacios de reunión para sus empleados en todo el planeta gracias a SL), pero tu opinión es lícita y está argumentada.

Nota OK